Entrevistas

Hablamos con Mauricio García, próximo candidato a hermano mayor de la Hermandad de Nuestro padre Jesús Caído y María Santísima de los Desamparados a las elecciones del próximo 15 de Septiembre, y que ha tenido la amabilidad de atendernos para nuestro nuevo proyecto «El Palillero», donde desde aquí agradecemos su predisposición y facilidades para esta entrevista.

Mauricio, comencemos desde el principio ¿Cómo llega Mauricio García a la Hermandad del Caído?

En el año 91, estando en el Colegio San Felipe Neri, un grupo de alumnos y amigos que estábamos allí, algunos saliendo en diferentes hermandades, se nos ocurre sacar a la Virgen del Pilar en procesión y convencemos a Luis Castro para hacer un paso. La sacamos dos años por el interior del Colegio. A partir de ahí hicimos otras cosas, como bajar al Crucificado de la Iglesia para un Vía Crucis en Cuaresma, ayudar a los de EGB en sacar en mayo a una Virgen en procesión también…. Uno de los que estaba en el grupo era Pedro Pablo Reynoso, que nos fue aglutinando en torno al Caído y ahí llegamos muchos de su mano. Muchos que han sido luego cargadores, miembros de junta…. y que seguimos siendo amigos de la misma pandilla. Ahí llego yo al Caído, que salía en Vera Cruz y en Buena Muerte (de la que sigo siendo hermano y he seguido saliendo hasta 2019).

Muchas personas le conocerán también dentro de la Hermandad por su labor de capataz , pero ¿ha ostentado más funciones a lo largo de su vida de hermandad dentro de la Cofradía?

En la Junta que comienza en 2003, con Pedro Pablo Reynoso como hermano mayor, yo era el vice hermano mayor. Después de la Semana Santa de 2004 (la primera nuestra) decidimos cambiar al capataz del Cristo, se producen una serie de circunstancias debido a nuestros Estatutos y Pedro me dice que coja yo el martillo (hasta entonces había sido cargador de la Virgen). Después de pensármelo y decidir que era lo que requería la Hermandad, lo asumo. Fue un accidente que ha durado 18 años jajaja. Ya no podía ser vicehermayor y pasé a ser tesorero. Fue esa primera junta que se hicieron tantos cambios, como vestir a la Virgen de Reina para la Magna Mariana de 2005, restaurar el Cristo, empezar a pensar en el cambio de túnicas…. muchos cambios. 

¿Cómo le llega la oportunidad de presentarse a las elecciones como candidato a hermano mayor?

Más que oportunidad ha sido un empujón…. jajajaja En diciembre cuando decido dejar de pertenecer al equipo de capataces, mando un escrito a la comisión de la cuadrilla, a la cuadrilla y a la Junta. La respuesta de mi amigo Pedro Pablo no fue la de “oye, espera, sigue hasta final de este mandato” o algo así.

No. Fue: “Es hora de tomar otras responsabilidades”.

¿Ha sido difícil dar el paso?

Después de tantos años participando en la vida de la Hermandad decía que quería “acera”, estar fuera, tranquilidad. Pero durante todos estos años como capataz he aprendido que no era más que un servidor de Ellos. Siempre he intentado inculcar a la cuadrilla que somos servidores del Señor, que tenemos ese privilegio. Ahora que me pedían servir desde otro lugar, no podía decir que no, hubiera sido egoísta por mi parte.

En la actualidad se comenta que es difícil encontrar personas comprometidas para completar las candidaturas y juntas de gobierno ¿ha sido este su caso?

El Caído es una Hermandad muy familiar o muy amigable, como queramos verlo. Hay mucha gente joven y a lo largo de estos años se ha creado un grupo de personas muy integradas. No ha sido complicado. De hecho, no estoy de acuerdo con la norma (una vez más jajaja) de que tenga que ser un máximo de 12 miembros. Comprendo que haya un mínimo de nueve, que son los cargos que debe haber, pero el máximo es algo que debe elegir quien confirma la junta, no alguien externo. Igual hay gente que quiere tener 14 o 17.

¿Por qué cree que se dice entonces que hay falta de compromiso o de personas para formar juntas de gobierno?

La visión es que esto es una comunidad de fe, un grupo de amigos y hermanos que se reúnen con Ellos como centro. A partir de ahí, da igual verse para tomarse una cerveza que para una misa, pero siempre desde la sonrisa, desde el buen humor. En el momento en que ir a la Hermandad sea una carga, una pesadez, ya eso no vale.

Aquí no debe haber escalones. El hermano mayor no es más jerárquicamente que un hermano de fila que aparece el día de la recogida de túnica y la salida. Aquí cada uno sirve como puede y, sobre todo, cuando quiere. ¿Quién soy yo para juzgar a un hermano? Lo que tenga con El de arriba, es una cosa de ellos en los que yo no debo entrar, una relación que no debo juzgar y mucho menos por su presunta participación en la vida diaria de la Hermandad. Esto es una casa de puertas abiertas y la gente debe entrar y salir cuando quiera, cuando Él lo llame, cuando lo necesite.

Igual si tuviéramos menos sentido de la jerarquización, menos apego a los cargos, en definitiva, menos ego y más humildad… ¿Dónde prefieres estar en un sitio donde te dicen, no toques ahí, guarda respeto a Don Fulano que es no se qué o en uno que te dicen, “killo, échame el cable con esto y nos tomamos mientras unas coca colas que hay ahí en la nevera y pensamos si le ponemos a esto un Cirineo o no (jajaja)? Yo prefiero la segunda opción. Y a partir de esa segunda opción, inculcar la fe… que igual hay sorpresas y quien te llevas una lección de fe de alguien inesperado eres tú mismo. A lo largo de estos años de capataz han sido muchos los que me han dado grandes lecciones de fe, de amar al Señor del Parque, me han enseñado mucho, y eso es algo que hay que saber valorar.

Es su candidatura la única lista que llega a las próximas elecciones, y ahora que están candentes varios temas de elecciones y discrepancias entre candidaturas de diferentes cofradías, me gustaría preguntarle ¿cree que una sola candidatura es la mejor opción para las elecciones de una Hermandad o por el contrario es bueno que haya varias candidaturas?

Siempre digo que las cofradías o hermandades son cosas de Dios. Tenemos a Dios en el centro, al Señor y a su Madre. Si nos peleamos por algo donde en el centro debe estar Dios, es el momento de irse porque algo no hemos entendido. Quizás nada. 

A partir de ahí, sería buenísimo que hubiera dos y hasta tres candidaturas, sería señal de que esa Hermandad está viva, que hay gente que quiere hacer cosas o que tiene diferentes puntos de vista para hacer cosas. Desgraciadamente en Cádiz parece que hay mucha gene que eso no lo ha entendido. Y no solo laicos. 

En estos factores comentados anteriormente hoy en día siempre sale un nombre a la palestra que se está convirtiendo en vox populi: Director Espiritual. Me gustaría que nos hablara del que actualmente actúa como tal en su Hermandad, D. Rafael Iglesias.

Nos conocemos desde que teníamos 14 años. Sus dos hermanos son también dos de mis mejores amigos, los considero familia. Sabemos lo que pensamos los dos y estamos en sintonía. Él es marianista y yo me he criado con los marianistas.

Entiende que un director espiritual es un acompañante espiritual. 

¿Sabes que fue «aguaor» de la cuadrilla del Cristo? Que un sacerdote entienda esa labor como de las más importantes del cortejo porque da de beber a un hermano que lleva a Cristo a la calle para que los demás lo vean y le recen….. qué te puedo decir. Ese es Rafa. No engaño cuando digo que como capataz me han enseñado mucho. Esa es una de ellas, valoro mucho la figura del cargador y soy de los que cree que siempre hay fe. Nadie se mete debajo de un paso como el que se mete debajo de una mesa camilla, siempre se mira arriba antes…. Después la volumetría de la fe de cada uno ya no soy yo nadie para juzgarla, es algo íntimo en lo que no entro.

Sabemos que Rafa (y que me disculpe por el tuteo) es una persona activa en redes sociales, ¿crees positiva la presencia del director espiritual en estas plataformas sociales?

Yo particularmente creo que sí. ¿Hay algo que ocultar? A quien pregunte, responde. Con el que opine, debate, argumenta. No debe haber problema. Si habláramos más y decretáramos menos, igual nos iba mejor. Nunca se sabe.

Mauricio García en su primer escrito como candidato pone al hermano en el epicentro de su legislatura, ¿qué es ser hermano del Caído?

Ser hermano del Caído es ser alguien que por alguna razón, entre todas las imágenes de Cádiz, eligió ser de ahí. O quizás lo eligieron Él o Ella. No lo sé. Una vez que ha dado ese paso, los que estamos coordinando la Hermandad, y digo coordinando y no mandando en ella, lo que debemos es abrir las puertas, que quien ha elegido ser de Él (como decía Juanma padre, el capataz de Los Gitanos) o de Ella, vaya a su casa, se sienta cómodo, se divierta. Cuando alguien encuentra eso, cuando está a gusto en un sitio, no se quiere ir y eso es algo muy bonito, estar a gusto con alguien con el que supuestamente solo te une una cosa, la Fe, Ellos.

Por supuesto otro gran punto de interés que podemos leer entre líneas es la vuelta de la Hermandad a su sede canónica en la capilla del parque, ¿se tiene ya fecha de vuelta? ¿podremos ya disfrutar de la salida de la hermandad allí en 2024?

La idea es que 2024 salgamos de San Francisco y en 2025 estemos o vayamos al Parque. Somos como una pareja de las antiguas recién casada. Tenemos la casa (la Capilla), pero hay que ir poniendo aunque sea el sofá (los bancos), la mesa para comer (el altar) y un cuadrito por lo menos (aunque sea un dosel para las imágenes). En principio esa es la idea, se está trabajando para eso, aunque tampoco hay que irse con la casa terminada, ya iremos poniendo cositas poco a poco.

Nos gustaría también un pequeño adelanto de alguna de las ideas que Mauricio García tiene de cara a estos cuatro años de legislatura, ¿alguna novedad o proyecto importante que quiera comenzar a partir de septiembre y nos pueda contar?

El gran proyecto es el regreso a la Capilla y me obsesiona crecer en lo humano. Que el grupo joven sea más grande, que se sienta integrado y útil, que el hermano vaya por allí auque sea a decir “hola, qué tal?”. Somos marianistas, tenemos en proyecto hacer muchas cosas, un grupo para que los jóvenes se confirmen, acciones para Caridad… Creo que debemos pensar como hermandad 364 días y uno como cofradía, si pensamos al revés, nos estaremos equivocando. 

Hace poco saltó la noticia de que el Consejo de Hermandades ha comenzado una ronda de consultas para finalizar la Carrera Oficial en la Plaza del Palillero, ¿en qué medida afectará ello a su Hermandad? ¿se baraja la posibilidad de algún cambio de recorrido?

A nosotros terminar en Palillero no nos afecta, ni para 2024 que nos recogeremos en San Francisco (porque volver por donde he bajado de salida no le veo sentido) ni para 2025 en el caso de que nos recogiéramos ya en el Parque. Podría subir por Javier de Burgos y buscar Gaspar del Pino, Cervantes…. pero después de llegar desde el Parque a Nueva para empezar la Carrera Oficial, no sería buena idea meterle a los hermanos un recorrido de ir dando volteretas de regreso. El más directo sería lo que hacíamos hasta 2008: Palillero, Novena, Ancha, San Antonio y buscar el Parque por Veedor.

Ya para ir finalizando una pequeña pregunta comprometida: ¿qué opina de la actual Carrera Oficial? ¿cree que es favorable para los intereses de las propias hermandades?

No hay preguntas comprometidas sino respuestas que se quieran escuchar o entender o no. Jajajaja.

A mí la Carrera Oficial nueva nunca me ha gustado. Y nunca lo he escondido. No entendi el cambio o no entendí la argumentación expuesta. Ya me da igual el recorrido, es que el que hay o el que quieren que haya, no me voy a oponer a estas alturas.

No obstante, creo que nos estamos cegando con la Carrera Oficial, nos estamos cegando en el número de sillas, en el dinero, en los ingresos, y, particularmente, creo que esto no debe ir de eso. Tengo una visión muy particular de sacar una Cofradía a la calle. Creo mucho en lo que decía el Concilio de Trento de sacar a las imágenes para quien no se acerque a la Iglesia (me da igual el motivo). Uno de los momentos más mágicos de la última vez que saqué al Señor fue ver a una chica, sola, llorando desconsolada mientras se acercaba el paso del Señor. Solo por eso, ya valió la pena esa salida a la calle.

Por eso, pienso que las sillas, los palcos, deben ser una opción no una exclusión. Yo puedo elegir pillarme una silla por el motivo que sea, pero no debe ser un motivo de exclusión para otros (hay calles que no hay más remedio, como pueden ser Santiago o Montañés, por ejemplo). En esta nueva reforma que se está planteando quiero conocer eso de la elevación en San Juan de Dios. Quiero saber si quita la visión a quien va allí a verlo de pie por detrás, sin silla. No quiero que eso pase, estaríamos entonces teatralizando esto, pensando más en el espectáculo y su contraprestación económica que en la esencia de origen.

Al menos como yo lo veo, que igual soy yo el equivocado, no lo sé.

Y por último y para finalizar esta pequeña entrevista, dos últimas preguntas: qué le diría a los lectores de esta entrevista y un deseo de Mauricio García para las próximas elecciones y los próximos cuatro años en caso de poder formar junta de gobierno.

Que lo nuclear de todo esto está en la Fe. En poner siempre al Señor y a su Madre en el centro de todo. Van a disfrutar más cada momento. Da igual que sea una reunión en una casa de hermandad que en una esquina viendo un paso.

Y mi deseo, que todo lo que se haga tenga un sentido. Da igual que algunos no lo entiendan, pero que para mis hermanos tenga un sentido, haya unas claves que nos permita seguir siendo esa Hermandad que algunos llamaban “los del Parque”, con ese espíritu marianista, con esa alegría que da siempre la juventud y que tanto aporta en la enseñanza y en el aprendizaje.

Que la familia ‘caidista’ crezca.

Muchas gracias Mauricio García por atendernos por atendernos.

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